Flora, clienta recalcitrante de una librería independiente de Minneapolis, muere el Día de Difuntos de 2019, pero su espíritu, por mucho que los propietarios quieran perderlo de vista cuanto antes, se niega a abandonar su tienda favorita. Será Tookie, recién llegada al oficio de librera después de años en la cárcel —empleados en leer sin tregua—, quien deba resolver el misterio de la maldición que parece pesar sobre el local, mientras observa, durante un año de duelo, aislamiento y perplejidad, todo lo que sucede a su alrededor.
En El fantasma de las palabras, un maliciosamente divertido homenaje a la larga tradición anglosajona de la ghost story, Louise Erdrich nos regala una auténtica declaración de amor a los lectores y a los libreros, a la par que arroja una valiente mirada a cómo nos hemos enfrentado al dolor y al miedo, a la injusticia y a la enfermedad, en un contexto muy concreto: el de los efectos de la pandemia y los daños colaterales de un racismo sistémico que desembocaron en la muerte de George Floyd y el movimiento Black Lives Matters.
La historia tiene como personaje principal a Tookie, una mujer indígena americana. Tookie ha pasado varios años en la cárcel y encuentra una nueva vida al regentar una librería. En su lugar de trabajo tiene que resolver la molesta presencia de Flora, una antigua y exigente clienta de la librería, que se aparece como fantasma y que se niega a abandonar el establecimiento.
Tookie se enfrenta a su propio pasado y a los desafíos del presente. El fantasma de Flora, la ayudará a conocerse a sí misma y a sanar las heridas del pasado. Descubrirá el poder curativos de los libros y la importancia de conservar las historias del pasado.
La autora mezcla elementos de realismo mágico con una narración de la realidad.
Subraya el poder de la literatura para dar consuelo y esperanza, incluso en los momentos más difíciles.
La autora
El libro


No hay comentarios:
Publicar un comentario