Las dos ancianas es una novela que nos habla del espíritu de lucha y de supervivencia en uno de los lugares de la tierra donde es más difícil la vida.
Hay novelas que parecen leyendas, y la historia de las dos ancianas que vivieron en las heladas tierras de Alaska tiene el sabor de esas antiguas enseñanzas que los hijos reciben de boca de sus padres en las largas noches de invierno… Érase una vez dos ancianas que fueron abandondas y condenadas a morir de frío e inanición. Tras el desconcierto inicial, el espíritu de supervivencia se impuso y, olvidados sus achaques, las dos decidieron luchar para vencer la muerte. Así descubrieron cualidades que les permitieron salvar la vida y saberse mejores frente a sí mismas y frente a los demás.
El libro parte de la dura tradición de
los pueblos de Alaska de abandonar a los ancianos cuando la escasez de caza y
alimentos los convierten en una carga.
Nos hace reflexionar sobre el papel de
los ancianos en las sociedades, cómo se ven ellos mismos y cómo los ven los que
los rodean.
Se asume que al llegar a cierta edad ya
no se pueden hacer muchas cosas, se duda de su utilidad y se representa este
papel aunque muchas veces no sea real.
Tras los primeros momentos de
desconcierto, las dos ancianas unen sus fuerzas para intentar seguir con vida a
pesar de las duras condiciones del medio en el que se encuentran. Olvidan sus
quejas y sus achaques y consiguen salir adelante. Mostrando además una inmensa generosidad
con su pueblo.
La autora de esta historia, conoce muy bien las dificultades a las que
se enfrentan las protagonistas. Su abuela logró sobrevivir a una hambruna en la
zona de Circle City en la que perdió a su madre y varios de sus
hermanos.
El libro está escrito de forma sencilla.
Es corto y fácil de leer.Aún tendría
más interés como narración oral. Me gustó mucho. Lo leí en formato electrónico.
La autora
El libro

