Amanda es un libro escrito desde el corazón y la memoria. De ilusiones y desengaños. De alegrías y tristezas. De luces y sombras, como la vida misma, de la que esta obra es eco y reflejo entrañable. Hay en Amanda un deseo permanente de sencillez, de naturalidad, una búsqueda constante de verdad, la misma que hace de su autora esa persona comprometida y generosa que muchos tanto apreciamos. Amanda es también el fiel testigo de unos tiempos que fueron y que son. La crónica sosegada de unos años decisivos para el encuentro y la concordia. Y la viva esperanza de que siempre -si en ello ponemos todo nuestro empeño- lo mejor está por llegar. Disfrute el lector con cada uno de sus tramos. Sienta el vibrar emotivo del recuerdo. El latido cadencioso, la belleza de las palabras. Sépase testigo privilegiado de la andadura vital de quien, en memorables versos machadianos, es de esas buenas gentes que ´nunca, si llegan a un sitio/ preguntan a dónde llegan./ Donde hay vino, beben vino/ donde no hay vino, agua fresca´. Así es Amanda. Y así es Pura Pascual.
Amanda es un libro muy especial para mí, porque la autora es una amiga. Sería muy difícil añadir algo más a la reseña que Antonio Basanta ha hecho del libro. Por eso sólo me queda recomendar su lectura.
La autora
El libro